La víctima mantuvo una comunicación que duró horas con dos supuestos operadores. Haciéndose pasar por agentes de ANSES le sacaron datos bancarios y fotos de su DNI. Afortunadamente, su hija actuó a tiempo y logró bloquear la cuenta antes de que pudieran vaciarla. El caso se suma a una cadena de estafas que no cesa y que en su mayoría se perpetran desde las cárceles.